La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Capitulo 3

Al entrar en el salón estan sentados mis padres. Voy hacia ellos, y entonces me dice mi padre:
-Tienes que elegir, entre quedarte aquí con migo o irte con tu madre a Inglaterra.
Me quedo petrificada. No, no puede ser. Subo a mi cuarto llorando, detrás mi madre.
-Cariño, elijas lo que elijas siempre te apoyaré.
Se vá, y me quedo tumbada en mi cama, llorando, esperando a que venga el hada madrina y lo solucione todo. Pero no vine, y estoy sola.
Pasan los días, besos de Pablo, sonrisas forzadas con mis amigas, llantos en mi casa. Así cada día. Pero me he hartado, quiero empezar de cero, volver a vivir, salir de esta cárcel.
Voy hacia mis padres y digo:
-Mama, papa he decidido ir a Inglaterra.
Mi madre emboza una sonrisa, en cambio mi padre entristece.
En mi cuarto empiezo a hacer la maleta, 25 de diciembre y en vez de celebrarlo, estoy temiendo por la reaccion de mis amigos.
Entra mi madre en mi cuarto y me dice:
-¿No vas a despedirte de tus amigos? Nos vamos el 28.
-¡¿Qué?! ¡¿El 28?!
Es demasiado pronto, si demasiado pronto para olvidarlo todo y tener que empezar. Salgo de mi cuarto, cojo el telefono y empiezo a llamar a todos mis amigos, uno por uno. Diciéndoles que mañana vamos a quedar para decirles algo importante.
Me siento en una silla y me quedo pensativa, el tiempo pasa y llega la hora de cenar.
-¡A cenar!
-¡Ya voy! –digo con desgana.
En la mesa todos enmudecemos. Mi padre, de vez en cuando me lanza unas miradas suplicantes. Miro a mi madre y ella me hecha otras en las que me comunica que lo ignore. Pero, ¿Cómo ignorar a mi padre? Lo quiero tanto…
Me acuesto, me acurruco y entonces se me cierran los ojos poco a poco.
Me despierto corriendo ya son las diez. ¡Oh, no! He quedado con ellos a las once. Me meto corriendo en la ducha y noto como el agua caliente me purifica.
Al salir de ella, me seco, me visto, me peino y salgo corriendo hacia la cocina.
-Buenos dias –dice mi madre.
-Buenos dias, lo siento no puedo desayunar, me quedan diez minutos para llegar al parque, ¡Adiós! –y entonces desaparezco por la puerta.
Cuando llego estan todos esperandome, si con cara de incredulos, esperando lo que tengo que decirles.
-Hola, os he reunido aquí porque tengo que deciros que me marcho a Inglaterra para siempre.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Capitulo 2

¿Divorciarnos? ¿Qué? Me quedo helada, no siento mi cuerpo. Salgo corriendo hacia mi cuarto, ella viene detrás.
-Marta, vístete vas a llegar tarde al colegio- dice mi madre.
Colegio… Siempre dice lo mismo, ¡que estoy en el instituto! Pero eso ahora no importa, estoy, no sé, ¿asustada? O quizás tenga miedo.
De camino a el instituto, ni siquiera se por donde voy solo me dejo llevar por mis pies.
-¡Hola, Marta!- dice Paula.
Me quedo callada. Ni siquiera me doy cuenta de que ha llegado.
-¿Marta?
-Ah, hola Paula- digo intentando poner una sonrisa agrdable.
-¿Te pasa algo?- dige preocupada.
-No, solo estoy un poco adormilada- digo intentando que se lo crea.
Al llegar al instituto, miro el horario en mi agenda.
-Sociales…
Al  apartar la vista de mi archivador, veo un chico rubio, ojos azules y una gran sonrisa.
-Hola, preciosa- me dice.
- Hola Pablo- digo intentando aparentar que no me pasa nada.
Me besa, y yo a el, y el a mi, y yo a el…
Al apartarme, se extraña.
-Tenemos que irnos a sociales- le digo.
Las horas son largas y con el profesor Federico aun mas.
Al terminar las clases, me despido de mis amigas. Estoy co Pablo, el me acompaña hasta casa. Y cuando llegamos me dice:
-Nos vemos mañana preciosa.
-Adiós.
Y nos besamos, tanto que al acabar parece que me hayan metido plastilina en el labio.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Capitulo 1

Abro los ojos y veo el techo de mi cuarto, rosado. Empiezo a sonreír y digo:
-Hoy es el día.
Es sábado, cumplo quince años, me llamo Marta, me considero agradable, un poco lanzada, pero sobre todo una autentica y total imbécil.
Voy hacia la cocina, y veo a mis padres sentados en la mesa, serios. Pregunto por el desayuno, mi madre me lo señala. Huevos revueltos con salchichas. ¿Por qué siempre como lo mismo?
Al terminar de desayunar, voy a mi cuarto. Me empiezo a vestir, y pienso como será encontrarme con mis amigos.
Salgo por la puerta, y oigo lágrimas, pienso que es la televisión y sigo caminando.
Al llegar a la casa de Marina, el lugar donde habíamos quedado, llamo a su portal y me abre, en el ascensor empiezo a sentir las cosquillitas subiendo por mi estómago.
Al llamar al timbre de su casa me abre, esta todo oscuro, me adentro como puedo y de repente:
-¡Feliz cumpleaños!-gritan todos.
Me emociono. Al volver a mi casa, ceno y me acuesto, estoy agotada.
A la mañana siguiente me despierto, veo a mi madre, está bastante seria.
Me lleva a la cocina, en ella está mi padre también, y me dice:
-Marta, tu padre y yo hemos decidido divorciarnos.